sustenté en el Pleno del Congreso de la República del Perú, mi proyecto de ley de Reforma Constitucional para que sentenciados por terrorismo, rebelión, sedición, asesinato y otros delitos, no puedan postular a cargos de elección popular, así como no ejercer función pública.
Es fundamental desarrollar políticas públicas que salvaguarden el Estado de Derecho y el orden constitucional.